martes, 18 de junio de 2013

Crea tu propio negocio de vodka homeopático

Un chollo para emprendedores, ahora que la cosa está complicada. Atentos a esta página que encuentro en la página de Facebook de ARP-SAPC. Ahí va una captura:


Esta es su tarjeta de presentación:

"El vodka homeopático fue inventado hace unos 850 años en Polonia, pero los inventores no pudieron saberlo hasta 650 años más tarde, en 1796, cuando Samuel Hahnemann inventó1 la homeopatía.
A finales del siglo XII, después de destilar el vodka, se lavaban los alambiques con agua fresca antes de comenzar de nuevo el proceso. Desgraciadamente, los productores descartaban el agua residual. Si hubieran podido conocer la posterior invención de Hahnemann, las destilerías habrían diluido el agua de la limpieza repetidas veces, la habrían sucusionado convenientemente y habrían proporcionado el vodka más puro y potente ¡hace 850 años!
Por desgracia, el mundo no fue capaz de disfrutar ni entender los beneficios2 del vodka homeopático hasta que perfeccionamos el proceso en 1992. Desde entonces, nuestro equipo de doctores3 ha analizado casi todas las fuentes de agua dulce del mundo y, por tanto usted -si vive en un área que recibe agua no procedente de la desalación- puede disfrutar del vodka homeopático económicamente y sin apenas esfuerzo".

Y es que tan altruista página nos da indicaciones de cómo fabricar, de forma totalmente legal, nuestro propio vodka homeopático con el que sorprender a nuestras amistades, e incluso nos ofrece un documento PDF con el que imprimir las etiquetas para embotellarlo elegantemente:


Una página deliciosa, con su FAQ -desternillante-, con su About, con su Contact... y con sus Testimonials, como estos:

"Me gustaría poder decir: el mejor invento desde la rebanada de pan, pero, como el vodka homeopático ha estado entre nosotros desde la creación de la Tierra hace 6.000 años, es el mejor invento de todos los tiempos".
"¡Por fin alguien que entiende de qué hablaba Samuel Hahnemann! Esto sin duda silenciará a todos sus críticos. Levanto mi copa por ustedes".
"Nada mejor que el vodka homeopático para saciar la sed y ponerte de buen humor. Muchas gracias por todo lo que han hecho por el género femenino".

1. Sí, inventó. Dado que la homeopatía no es en realidad un descubrimiento, el término más adecuado es 'invento'. Más correcto sería 'ficticio' o 'imaginario', pero no queda tan científico.
2. Cura la sed. Solo ligeramente tóxico. Puede ser mortal si se consume en grandes cantidades. Si se inhala es mortal. Se ha utilizado en variadas formas de tortura.
3. No son doctores de verdad, sino simplemente homeópatas y naturópatas.

sábado, 15 de junio de 2013

La nariz de Charles Darwin...

... y otras historias de la neurociencia. Ese es el curioso título del último libro de José Ramón Alonso, recién salido del horno.


Un libro muy agradable de leer, uno de esos que si fuera un menú sería un menú largo y estrecho, pero de los buenos. A lo largo de sus 36 capítulos nos encontramos con 36 historias -casi todas ellas con un protagonista humano- que aparentemente nada tienen que ver la una con la otra, salvo por el detalle de que todas giran en torno a sucesos que nos han ido permitiendo conocer poco a poco el software del cerebro, la herramienta con la que tratamos de averiguar qué hay fuera de nosotros (si es que hay algo, con permiso de Platón) y qué puñetas somos cuando miramos en nuestro interior.
Una delicia, como digo, pues en sus algo menos de cuatrocientas páginas nos encontramos con personas que están convencidas de que han muerto (padecen el síndrome de Cotard) y que incluso se están descomponiendo; la modestia y el rigor que ponía Aloysius Alzheimer en su trabajo sobre la terrible enfermedad que lleva su nombre, la relación que hay entre la enfermedad de las vacas locas y el canibalismo ritual que hasta hace no mucho tiempo se practicaba en Nueva Guinea; la historia del hombre que despertó tras diecinueve años en coma; algunos trucos que te ofrece la neurociencia si quieres enamorar a quien te ha enamorado; cómo Otto Loewi descubrió la transmisión química de los impulsos nerviosos gracias a un sueño que no lograba atrapar; las ventajas del altruismo...
Con un estilo claro y no exento de humor, Alonso nos guía por algunos de los episodios de la investigación de la mente humana y su soporte orgánico, el cerebro, del que dice en la presentación:

"En él residen nuestro pasado, nuestra memoria, nuestro presente, nuestra personalidad, ideas y sentimientos, y nuestro futuro, nuestros proyectos, nuestros objetivos, nuestros sueños..."

Divulgación científica de calidad que consiguió el Premio Prisma de los Museos Científicos Coruñeses al mejor libro de divulgación científica el año 2011.

La nariz de Charles Darwin y otras historias de la neurociencia
Autor: José Ramón Alonso
Editorial Almuzara, Córdoba 2013
ISBN: 978-84-15139-85-0

miércoles, 12 de junio de 2013

Un protón puede ¡con una bombona de butano!

Junto a la bombona hay un protón, pero a esta escala  se ve bastante  mal.
Un ejercicio del libro de texto que utilizamos en 3º de ESO propone calcular la fuerza de repulsión entre los dos protones del núcleo de helio, con el dato de que la distancia entre ellos es de 10-15 m.
La fuerza que se establece entre dos cargas eléctricas se calcula con la ley de Coulomb, que se expresa matemáticamente


Manos a la obra. La constante que hay que aplicar es la del vacío, 9 · 109 Nm2C-2, y la carga de cada protón es de 1,67 · 10-19 C, con lo que resulta que la fuerza que cada protón ejerce sobre su colega en el átomo de helio es de...

¡230 N!

Ah, que así esa cifra no te dice nada... entiendo. Salvo si has leído Ciencia para Nicolás, donde en uno de los capítulos cuento lo importante y sencillo que es conocer las unidades. El newton (N), la unidad de fuerza en el Sistema Internacional, se define como la fuerza que proporciona una aceleración de 1 m/s2 a un cuerpo de 1 kg. Así que podrías ponerte a acelerar a un metro por segundo cada segundo un paquete de azúcar de kilo para hacerte una idea de cuánto es un newton, pero además de engorroso te iba a resultar complicado medir la aceleración.
Hay una manera mucho más sencilla de visualizar un newton y consiste en aprovechar el tirón gravitatorio terrestre. El peso de un cuerpo es la fuerza con que la Tierra tira de él en dirección vertical hacia el centro del planeta con una aceleración de 9,8 m/s2. Por tanto, el peso de un cuerpo de 1 kg es 9,8 N. ¿Qué masa tendrá un cuerpo que pese 1 N? Si despejamos dividiendo entre la aceleración de la gravedad obtenemos que esa masa es de 0,102 kg. Cuando quieras sentir una fuerza de 1 N pon en tu mano una mandarina mediana: su peso es de aproximadamente ese valor.
Volvamos a la fuerza de repulsión entre los dos protones que hemos calculado en 230 N. Es el peso de un cuerpo de 23,5 kg, el peso aproximado de una bombona de butano -llena- como la de la imagen. Por tanto, en el núcleo de helio (donde hay dos protones), la fuerza de repulsión que hace un protón sobre el otro puede con una bombona de butano.

No te vayas aún, que hay cosas que aclarar:
· Que en realidad hace falta un poco más de fuerza (250 N) para levantar una bombona de butano llena, puesto que su masa es de 25,5 kg. Pero me parecía un objeto reconocible y de una magnitud similar a la fuerza que hemos calculado, así que seguro que lo disculpas.
· Que evidentemente una partícula subatómica como un protón no puede interactuar con una bombona de butano con un efecto macroscópico, pero si obviamos la aclaración anterior la fuerza que experimenta el protón protagonista es suficiente para levantar una bombona de butano, que es de lo que se trata.
· Que el efecto iba a ser de muy corto alcance. Aun asumiendo que la fuerza con que es repelido el protón podría levantar la bombona, iba a hacerlo muy poquito. La distancia inicial es de 10-15 m y la fuerza se desvanece en relación inversa al cuadrado de la distancia, así que cuando se haya "alejado" diez veces la distancia será de 10-14 m, la centésima parte de la billónesima de un metro y la fuerza valdrá entonces cien veces menos, 2,3 N, muy por debajo de la necesaria para seguir levantando la bombona.
· Finalmente, aclararte -aunque es posible que no lo necesites-que los protones permanecen casi todo el tiempo establemente unidos en el núcleo (a veces hay desintegraciones radiactivas) gracias a la interacción nuclear fuerte, unas 60 veces más intensa que la interacción electromagnética causante de la fuerza con la que hemos estado jugando en esta entrada. Si he conseguido picar tu curiosidad sobre las interacciones entre las partículas, puedes empezar echando un vistazo al artículo de la Wikipedia.

lunes, 10 de junio de 2013

Una vaca digna del profesor Franz de Copenhague

En realidad, en PopSci, donde me encuentro este aparato encantador, dicen que es una máquina de Rube Goldberg, pero yo que crecí leyendo el TBO y sus grandes inventos lo voy a españolizar diciendo que es un invento del profesor Franz de Copenhague. Para los que no lo conocisteis, que sois muchos, ahí va uno de ellos:


Desde luego la vaca de marquetería del vídeo no es obra del profesor Franz, que ya pasó a la historia junto con aquel fantástico TBO, sino de la Universidad de California. Ahí va todo un tubo digestivo de juguete con sus cuatro estómagos, sus intestinos y con un esfínter anal que hace cacas "de verdad". Detalle: fijaos en la doble presencia de la pelotita en la boca. Es que la vaca es un rumiante, claro.

martes, 4 de junio de 2013

La gallina y otros monstruos

Hasta el Neolítico toda la biodiversidad era natural. Pero hace unos 10.000 años, en Oriente Medio y en los valles del Yangtsé y del río Amarillo en la China actual, los seres humanos abandonaron por primera vez su condición de cazadores y recolectores para transformarse en productores. Por aquel entonces desarrollaron unas tecnologías llamadas agricultura y ganadería que iban a cambiar la faz de la Tierra para siempre.
Desde entonces, después de 3.800 millones de años de evolución biológica por selección natural algunas especies se ven sometidas a una selección alternativa, la selección artificial: los seres humanos van a dedicar a la reproducción aquellos ejemplares que presentan las características que consideran más interesantes. Sin tener ni idea de ello, seleccionan genotipos en función de sus fenotipos. Comienza la "fabricación" de monstruos como este:


Una máquina de poner huevos: ¡320 al año!, cuando la especie silvestre, oriunda del subcontinente indio, pone entre cuatro y nueve huevos por puesta, para luego incubarlos amorosamente durante tres semanas y ya más tarde dedicarse a cuidar como buena mamá de sus polluelos.
Otro ser monstruoso, la vaca lechera:


Parece un animal normal y corriente, pero de eso nada: es una factoría orgánica especializada en la producción de leche: un ejemplar llamado Ubre Blanca vertió al exterior en 305 días nada menos que 24.268,9 litros de leche, unas cincuenta veces su propio peso y desde luego más leche que la que necesitaría un ternerito para hacerse un toro fuerte y sano.
También hemos creado monstruos vegetales, como esta planta absolutamente dependiente:


El maíz, con su mazorca aberrante porque de ella no hay manera que se suelten las semillas, cuando uno de sus objetivos, además de atesorar un embrión en su interior, es dispersarse. Sin la ayuda humana en la siembra el maíz se extinguiría en un pispás: aunque las mazorcas caigan al suelo y algunos granos logren brotar, las plantitas nacen débiles y mueren casi sin remedio por simple competencia. Un ser tan diferente de la versión silvestre, el teosinte, que este solo pudo encontrarse a partir de análisis genéticos.
Y, por poner un último ejemplo, también hemos creado monstruos microscópicos:


Como la E. coli recombinante a la que se le ha insertado el gen de la insulina humana. Un ser muy alejado evolutivamente de nuestra especie al que le hemos obligado a sintetizar una proteína que hasta hace muy poco solo era producida por los páncreas humanos. Que sintetiza una proteína que no le hace ni puñetera falta simplemente porque nos conviene. Este minúsculo ser que mejora y salva la vida de millones de personas afectadas por la diabetes es, no sé si caéis en ello, un organismo genéticamente modificado. Si su célula fuera eucariota le llamaríamos transgénico.

Como suelo decir en mis clases, tratad de pensar un poquito, y hacedlo sin dejar que lo hagan otros por vosotros. Cuando oigáis que los organismos a los que se les insertan genes de otras especies (bajo los nombres de transgénicos o de organismos modificados genéticamente) son todos un peligro peligrosísimo, pensad en el último ejemplo. Cuando oigáis hablar de agricultura y ganadería ecológica, o natural, preguntaros qué tienen de natural esas técnicas productivas, o los seres que con ellas hemos creado después de milenios de seleccionar los ejemplares que más nos convenían, y que no durarían un suspiro en plena naturaleza. Por muy naturales que os los pinten.

(Puedes dar más visibilidad a la entrada votándola aquí. Gracias).

viernes, 31 de mayo de 2013

Así funciona la hemoglobina

La hemoglobina es la proteína encargada de transportar el oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos. Su lugar es la membrana de los eritrocitos o glóbulos rojos, y es ella precisamente la que les proporciona tan vivo color. Cuando una hemoglobina transporta una molécula de oxígeno, O2, en su viaje desde los alveolos a los tejidos, está en su forma conocida como oxihemoglobina, de un rojo intenso, el típico de la sangre arterial. Al desprenderse de ella, en su retorno venoso desde los tejidos a los pulmones, se transforma en deoxihemoglobina. Este gif animado nos muestra los cambios que experimenta en el proceso:

(Vía)
La hemoglobina es una metaloproteína, lo que significa que en su estructura hay un ion metálico, en este caso el hierro II, precisamente el lugar al que se une el oxígeno. La hemoglobina está formada por cuatro cadenas polipeptídicas, y en cada una de ellas hay un grupo hemo con un ion de hierro. De esta manera cada hemoglobina puede transportar cuatro moléculas de oxígeno.
La unión y liberación de oxígeno a la hemoglobina depende de la presión parcial de este gas; alta en los pulmones, donde entra el aire atmosférico, baja en los tejidos donde la respiración celular lo consume incansablemente en las mitocondrias. En la sangre arterial aproximadamente el 98% de los grupos hemo de la hemoglobina llevan un oxígeno unido, mientras que en la venosa, tras la cesión a las células, todavía un tercio de ellas lo transporta, todavía son oxihemoglobina. A pesar de ese rendimiento relativamente malo, es más que suficiente para cubrir las necesidades del organismo.
En fin, la hemoglobina, un nanorrobot que lleva a las células el oxígeno necesario para que nuestras centrales energéticas, las mitocondrias, liberen la energía que nos mantiene vivos. Nanotecnología natural.